Un giorno all’anno, solo per riprendere il filo

Un día al año solo para retomar el hilo de nuestras lecturas

Antonio D’Onofrio--5 min

Actualizado el

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Seis minutos cada vez que abrimos un libro, lo que equivale a una media estimada de unas 22 horas al año dedicadas únicamente a releer y recordar los detalles de la trama entre sesión y sesión de lectura.

Este es el dato revelado por un estudio realizado por Amazon sobre los hábitos de lectura en Italia. El primer dato que llama la atención es sumamente positivo: casi todos los encuestados leen al menos una vez a la semana, y más de la mitad lo hace a diario. Pero hay más: la investigación desmiente el cliché de que los jóvenes ya no leen. Al contrario, una gran parte de los amantes de la narrativa pertenece a la llamada Generación Z, los primeros nativos digitales, criados en estrecho contacto con internet, los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Se trata de una generación tecnológica que no ha renunciado en absoluto al placer de la lectura; al contrario, prefiere disfrutarla no solo en papel, sino a través de dispositivos que les resultan más intuitivos y cotidianos, como smartphones, tabletas y e-readers, mostrando una clara inclinación por el formato digital frente al tradicional. Y no hay nada de malo en ello, siempre que se siga cultivando el amor por las letras. Parafraseando la célebre cita de Oscar Wilde: "en papel o en digital, lo importante es leer".

El pajarito lector de Fabulè junto a un análisis de lectura sin spoilers

¿Leer en paz y tranquilidad? Una quimera

El verdadero problema, por tanto, no es si se lee o no, ni si ciertos grupos de lectores leen más o menos que hace unas décadas. El auténtico desafío reside en la continuidad de la lectura, un tema que ya hemos abordado en varias ocasiones en este blog y que, de hecho, inspiró la creación de la app Fabulè.

De hecho, según el estudio llevado a cabo por la filial italiana del gigante de Seattle, cerca de dos tercios de los lectores sufren distracciones e interrupciones constantes, lo que fragmenta inevitablemente la experiencia de lectura. Esto nos obliga a perder tiempo releyendo páginas y pasajes enteros, minutos que, sumados a lo largo de los días, se traducen en esa alarmante cifra que mencionábamos al principio.

El pajarito lector de Fabulè junto a un análisis de lectura sin spoilers

Releer: una fuente de estrés y tiempo perdido

Debido a estas constantes relecturas, uno de cada cinco lectores se queja del aumento significativo en el tiempo que tarda en terminar un libro. Peor aún: una de cada cuatro personas termina abandonando la lectura porque el esfuerzo cognitivo acaba superando al placer de leer.

Si a esto le sumamos que la mitad de los lectores analizados evita abrir un libro cuando está cansado, prefiriendo reservar momentos específicos para concentrarse mejor, el abandono de una lectura se convierte en una fuente de frustración considerable. Este malestar es especialmente común entre las generaciones más jóvenes, sobre todo entre los young adults, quienes sufren más de cerca la frustración cuando las distracciones externas les impiden disfrutar de sesiones de lectura inmersiva.

El pajarito lector de Fabulè junto a un análisis de lectura sin spoilers

Menos maratones y más constancia

Al no poder disponer de largas jornadas ininterrumpidas, los lectores —especialmente los más jóvenes— optan por sesiones cada vez más breves. Sin embargo, como acabamos de señalar, este es también el grupo que experimenta mayor frustración al intentar conciliar la lectura con las distracciones y el ritmo de la vida cotidiana.

Este análisis no hace sino confirmar la utilidad y el propósito de Fabulè, una herramienta que nace precisamente para combatir la falta de continuidad y la fragmentación al leer.

El pajarito lector de Fabulè junto a un análisis de lectura sin spoilers

Adiós a los tiempos muertos, la fatiga mental y el estrés con Fabulè

Al ser una herramienta práctica y siempre al alcance de la mano, Fabulè ayuda a reducir drásticamente tanto el tiempo perdido al retomar el hilo de la trama como la carga cognitiva necesaria para volver a sumergirse en el texto, ofreciendo respuestas al instante y resúmenes personalizados. Con el apoyo constante de Fabulè, el lector puede despejar la niebla mental provocada por las interrupciones cotidianas y volver a centrarse en lo que verdaderamente importa: avanzar en la historia y disfrutar del placer de la lectura.

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